Hoy te traigo un DIY tan fácil como molón, ya que se trata de PINTAR UNA ALFOMBRA para poder así personalizarla con los colores y estampados que mejor encajen en tu espacio y que además resulta más económico.

Empiezo con este post una serie de DIYs que forman parte de la decoración del pequeño Baby archiLAB que está a punto de llegar, aunque la idea en este caso es aplicable a cualquier espacio de la casa.

Cuando empecé a diseñar el dormitorio del peque establecí una paleta de color concreta como ya viste en el post del DIY del armario vintage que principalmente se basaba en tres colores: terracota, mostaza y verde oliva.

Buscar una alfombra que encajara en mis colores, diseño, medidas y presupuesto no me estaba resultado nada fácil y cuando me pasa esto siempre suelo plantearme hacerlo yo misma. En este caso fue una decisión muy acertada porque además de ser totalmente personalizada, fue muy fácil de hacer y más económica que lo que había encontrado hasta el momento.

 

 

Aproveché el Brack Friday para comprar esta alfombra de lana lisa con bastante descuento en Benuta.

Es una alfombra lavable (requisito importante para un dormitorio infantil), de 140×200 cm y con unos flecos como remate. Justo lo que buscaba, sencilla y asequible.

 

 

pintar alfombraFoto © Home archiLAB

 

Para pintarla, utilicé pintura a la tiza de Bruguer, la misma con la que personalicé el armario vintage y las cestas, pero esta vez mezclada con un médium textil para hacerla apta y duradera sobre la alfombra.

Puedes encontrar este médium textil en multitud de marcas y formatos. En mi caso he utilizado el de La Pajarita. Este médium lo que hace es que la pintura sea apta para tela y resistente a los lavados.

También necesité una lámina de acetato translúcido, que sea mínimamente grueso para que no se raje al recortarle las formas que queramos hacer; regla, lápiz y cúter para realizar el corte; y un pincel de estarcido, es decir redondo y plano.

 

pintar una alfombraFoto © Home archiLAB

 

En primer lugar hay que hacer la mezcla de la pintura a la tiza con el médium textil, a partes iguales.

En mi caso utilicé 3 colores (oliva, teja y mostaza en la carta de Bruguer), por tanto hice la mezcla en todos ellos.

 

alfombra diy con pinturaFoto © Home archiLAB

A continuación dibujé y corté (vaciadas sobre el acetato) las formas con las que quería hacer el diseño del estampado en la alfombra.

No quería un diseño recargado ni complejo ya que en la habitación ya hay bastante color, así que opté por un diseño sencillo. En este caso fueron tres rectángulos en diferentes proporciones que me servirían como plantilla colocados de manera aleatoria.

 

pintar alfombraFoto © Home archiLAB

 

Este tipo de patrón se puede hacer fácilmente con cualquier otra forma geométrica como cuadrados, triángulos, círculos o una combinación de ellos.

 

pintar una alfombraFoto © Home archiLAB

 

Lo más fácil y divertido de todo el proceso es pintar, ya que solo se trata de colocar la plantilla en la posición que queramos e ir rellenado con pintura dando golpecitos con la brocha puesta en vertical.

 

pintar una alfombra con stencilFoto © Home archiLAB

 

Cada uno de los colores iba asociado a una de las plantillas recortadas, colocadas en diferentes posiciones.

Lo más práctico es hacer todas las de un color dejando bastante espacio entre ellas para ir rellenando con el resto de colores después.

 

pintar una alfombraFoto © Home archiLAB

 

El diseño quedó algo así:

pintar una alfombraFoto © Home archiLAB

 

En breve publicaré el resultado final de la habitación de Baby archiLAB y podrás ver cómo queda la alfombra, que sin duda es uno de los DIY más sencillos y gratificantes de toda la habitación.

Por lo pronto, ¿qué te ha parecido la alfombra? ¿te atreverías?